Los Jardines de Murillo son la franja verde que separa el barrio de Santa Cruz de la avenida de Menéndez Pelayo, pegados a la muralla del Real Alcázar. 8.500 metros cuadrados de paseos con naranjos, pérgolas de buganvilla y bancos de azulejo.
Entrada libre, y son la mejor sombra del centro de Sevilla en verano.
Horarios
- Invierno: de 8:00 a 22:00.
- Verano: de 8:00 a 24:00.
Son de acceso libre y gratuito, sin taquilla ni control.
El monumento a Colón, que aquí llaman «la fuente del león»

Es lo primero que hay que ver, y conviene mirarlo con detalle porque se describe mal muy a menudo. Mide 23 metros y se colocó en 1921:
- Dos columnas de piedra sobre un basamento, no una. Son corintias y representan las columnas de Hércules.
- A media altura, entre ambas, dos proas de carabelas en bronce, con sendas cartelas: «Isabel» y «Fernando».
- En el basamento, dos medallones de mármol: uno con el busto de Colón y otro con el escudo de los Reyes Católicos.
- Y arriba del todo, un león con la pata sobre un globo terráqueo.
Todo el conjunto se alza sobre el vaso circular de una fuente.
La historia de cómo se pagó
No lo costeó el Ayuntamiento. La idea fue de José Laguillo y Bonilla, director del diario El Liberal, que en 1917 puso en marcha una suscripción popular para financiarlo.
Y los autores lo hicieron gratis: el arquitecto Juan Talavera y Heredia firmó el proyecto y dirigió la obra sin cobrar, y el escultor Lorenzo Coullaut Valera, de Marchena, hizo el león y el busto.
Los sevillanos le llaman «la fuente del león»
Este es el detalle que hay que saber antes de venir. Nadie en Sevilla lo llama monumento a Colón: es la fuente del león, por la figura que lo corona.
Y de ahí salen dos cosas que aún se cuentan:
- A los niños, cuando llegaba la hora de irse de los jardines, se les decía que había que marcharse porque el león tenía que bajar a beber a la fuente.
- Y a los turistas que preguntan dónde está Colón en el monumento —porque no hay ninguna estatua suya, solo el medallón— se les responde que «a Colón se lo comió el león».
El conjunto está declarado Bien de Interés Cultural desde 2002.
El resto del recorrido

Se ven en veinte minutos, pero hay cuatro cosas concretas que buscar:
La Fuente de Catalina de Ribera
Adosada al muro que separa los jardines del Alcázar. Es obra del mismo Juan Talavera y tiene pinturas laterales de Francisco Maireles. Está dedicada a la fundadora del Hospital de las Cinco Llagas.
La muralla y los caños de Carmona
Esto se lo salta casi todo el mundo. Se conservan una torre y varios lienzos de la antigua muralla, y en ellos se ven las canalizaciones que traían el agua desde los caños de Carmona hasta el Alcázar. Es infraestructura hidráulica romana reutilizada durante siglos.
La glorieta de José García Ramos
En el centro de los jardines, delimitada por arcos de entrada y muretes de azulejo. Está dedicada al pintor costumbrista sevillano.
La plaza de Refinadores y Don Juan
Los jardines terminan aquí, en una plaza presidida por la estatua de Don Juan Tenorio.
Una precisión que se suele confundir: el mito del don Juan lo creó Tirso de Molina en El burlador de Sevilla, en el siglo XVII, pero la obra titulada Don Juan Tenorio es de José Zorrilla, de 1844, y es la que hizo popular al personaje.
Por qué se llaman de Murillo

El terreno formó parte durante siglos de las huertas del Real Alcázar —se conocían como la Huerta del Retiro— hasta que a comienzos del siglo XX se cedieron al Ayuntamiento para hacer un jardín público. Se derribaron tramos de muralla para conectar el sureste de Santa Cruz con la ronda histórica.
Al principio se llamaron Jardines de Talavera, por el arquitecto. En 1918 pasaron a llamarse de Murillo en honor a Bartolomé Esteban Murillo, el gran pintor barroco sevillano, que vivió y murió en este barrio en 1682.
Cómo llegar y con qué combinarlo
Están en pleno centro, entre el callejón del Agua y la avenida de Menéndez Pelayo. Desde la Catedral se llega andando en pocos minutos rodeando el Alcázar, y la parada más cercana de tranvía y autobús es la de Archivo de Indias / Puerta de Jerez.
No busques aparcamiento: en esta zona es prácticamente inviable. Muévete a pie.
Lo lógico es encadenarlos así:
- Salir de el Real Alcázar, que queda al otro lado del muro, y sentarse aquí a la sombra.
- Entrar por uno de los pasajes al barrio de Santa Cruz, la antigua judería.
- Seguir hacia la Catedral o bajar al Guadalquivir.
Todo el conjunto, en los 15 imprescindibles de Sevilla, y cerca queda también la Plaza de España.
Ver Sevilla desde Málaga
Somos un operador local malagueño con más de 50 años organizando salidas por Andalucía. Sevilla está a poco más de dos horas y da para una jornada:
-
Excursión a Sevilla desde Málaga€39,00Valorado con 4.87 de 5 en base a 61 valoraciones de clientes -
Excursión a Córdoba desde Málaga€35,00Valorado con 4.72 de 5 en base a 41 valoraciones de clientes -
Excursión a Granada y entradas para la Alhambra desde Málaga y desde Costa del Sol€89,00Valorado con 4.79 de 5 en base a 144 valoraciones de clientes
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el horario de los Jardines de Murillo?
De 8:00 a 22:00 en horario de invierno y de 8:00 a 24:00 en verano. Son un parque público urbano de acceso libre y gratuito, sin taquilla ni control de entrada, situado entre el callejón del Agua y la avenida de Menéndez Pelayo.
¿Por qué llaman «la fuente del león» al monumento a Colón?
Por la figura que lo corona: un león con la pata sobre un globo terráqueo. Es el nombre que usan los sevillanos, y de ahí vienen dos costumbres locales: a los niños se les decía que había que irse de los jardines porque el león tenía que bajar a beber a la fuente, y a los turistas que preguntan dónde está Colón se les responde que se lo comió el león, ya que no hay ninguna estatua suya, solo un medallón en el basamento.
¿Cómo es el monumento a Colón de los Jardines de Murillo?
Mide 23 metros y consta de un basamento y dos columnas corintias de piedra que representan las columnas de Hércules. A media altura, entre ambas, hay dos proas de carabelas en bronce con las cartelas de Isabel y Fernando; en el basamento, dos medallones de mármol con el busto de Colón y el escudo de los Reyes Católicos; y en lo alto, un león sobre un globo. Todo se alza sobre el vaso circular de una fuente.
¿Quién pagó el monumento a Colón?
Se financió por suscripción popular, una iniciativa que puso en marcha en 1917 José Laguillo y Bonilla, director del diario El Liberal. El arquitecto Juan Talavera y Heredia firmó el proyecto y dirigió la obra de forma gratuita, y el escultor Lorenzo Coullaut Valera realizó el león y el busto. El monumento se colocó en 1921 y es Bien de Interés Cultural desde 2002.
¿Por qué se llaman Jardines de Murillo?
En honor a Bartolomé Esteban Murillo, el gran pintor barroco sevillano, que vivió y murió en el barrio de Santa Cruz en 1682. Antes se conocían como Jardines de Talavera, por el arquitecto que los diseñó, y el cambio de nombre se produjo en 1918. El terreno había formado parte durante siglos de las huertas del Real Alcázar, conocidas como la Huerta del Retiro.
¿Qué más hay que ver en los jardines?
La Fuente de Catalina de Ribera, adosada al muro del Alcázar, con pinturas laterales de Francisco Maireles; los restos de muralla donde se ven las canalizaciones que traían el agua desde los caños de Carmona hasta el Alcázar; la glorieta dedicada al pintor José García Ramos; y la plaza de Refinadores, donde terminan los jardines, presidida por la estatua de Don Juan Tenorio.


